sábado, 31 de mayo de 2008

¿Querés que te cuente el cuento de la Buena Pipa?

¿Cuántos de nosotros hemos sido víctimas de este repetitivo laberinto verbal?¿Cuántas tardes han sido gastadas tratando de idear un escape a la pregunta "¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?"? Ya no más, señores. Aquí les traigo la biografía autorizada (por Alfredo De Angelis, amo del universo) de esta noble persona que fue la "Buena Pipa".


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El Verdadero Cuento de la Buena Pipa


Agapipa Estévez nació en el vestuario del estadio de Chaco For Ever el domingo 25 de mayo de 1970, mientras su madre, Roberta Gutiérrez (conocida como el flaco, gran goleadora) realizaba el precalentamiento antes de salir al campo de juego.

La infancia de Agapipa estuvo marcada por el temprano fallecimiento de su padre, Benito Estévez (sobredosis de mate dulce), antes de que su hija cumpliera los tres años de vida. Luego de este trágico episodio, Agapipa se distrajo entrando en la práctica del juego Jenga, demostrando no sólo una gran habilidad para mantener las estructuras en pie, sino también una suma calidez humana reflejada en actos como el compañerismo ante quien hubiera perdido una pieza.

Pero fue a los doce años en que Agapipa obtuvo el apodo de "la buena pipa" por su destacada participación en un operativo de incendio de un renombrado acuario de Resistencia. Agapipa se metió ella misma en las peceras y rescató arriesgando su propia vida a una pareja de rayas de agua dulce. Desafortunadamente, dichos animales morirían de asfixia segundos luego, cosa que no eclipsaría su heroica actuación.

Luego de finalizar sus estudios secundarios, Agapipa emigró a la ciudad de Paraná, para estudiar Asistencia Social en la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Luego de seis meses de estudio (en las que tuvo aproximadamente cinco clases con presencia de profesor y de tizas), decidió que su camino estaba alejado de los logros académicos y orientó su vida hacia su vocación: ayudar a los demás.

Al día siguiente, Agapipa fundó el "Club Telecom de los Amigos del Jenga", teniendo que recurrir a sponsors para financiar el alquiler de un galpón al lado del campo de tiro de la ciudad. De éste club salieron grandes talentos jengísticos como Gerardo Sofovich, Marley y Luciano Pereyra. Además, el club contaba con un comedor público de aves, en los que se alimentaban diariamente aproximadamente treinta palomas, veinte gorriones y cuatro gallinas batarazas.

La "buena pipa" fue galardonada con el "premio a la bondad" en 1994, entregada por el Insitituto Yabrán y posteriormente invitada a comer tres días consecutivos con Mirtha Legrand (en los que la conductora le formuló exactamente las mismas preguntas).

En otoño de 1997, la buena pipa pareció haber encontrado el amor en el "famoso" Favio Serpa, pero rumores de que éste la engañaba con un amante que parecía de otro mundo hizo que la relación acabase abruptamente en enero del 98.

Más allá de eso, Agapipa Estévez era uno de los personajes más queridos de la escena nacional y hasta fue invitada a posar para la revista Anteojito (antes de que quiebre) junto a Super Hijitus.

Pero cuando todo parecía gloria, un terrible hecho cegó la vida de nuestra héroe: en medio de una práctica de jenga con un enfermo de parkinson, una pieza de madera voló por la boca de la buena pipa y se incrustó en la faringe de esta, ocasionándole un gran ahogo y posteriormente la muerte por asfixia.


A pesar de que ya no estés con nosotros nunca habremos de olvidarte, Agapipa, cada vez que nos pregunten: ¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?


Agapipa Estevez, "la buena pipa" (1970-1998) Q.E.P.D.

2 comentarios:

pontepreta dijo...

Impactante. Una historia increible que viene a develarnos el misterio de la Buena de Pipa.
No dejo de expresar mi propia emocion dejando de lado la parte profesional,felicitandoloya que, creyendola una utopica quimera siempre esperè el momento en que alguien pondrìa manos a la obra y tendrìa el tupè de revelarnos, cual "Jorge rial" la verdadera historia de vida de una celebridad tan ofuscada y difamada como la de Agapipa Estevez. Aplausos por favor...

No creo en nadie que no haya pedido alguna vez el cuento de la buena pipa; ahora tenemos el verdadero valor y las pruebas irrefrutables para dar fin a tantas tardes de espera...

heguido dijo...

Yo no te dije: "¿Cuántos de nosotros hemos sido víctimas de..."