miércoles, 13 de junio de 2007

Presión de localía (escrito under pressure)

Ayer por la noche me encontré con un amigo al que no veía hace tiempo, con el cual revivimos todo ese tipo de cosas que se reviven cuando se reencuentran dos amigos.

Entre aquella aventura, ese viejo chisme y ese plato asqueroso de sopa de arroz, surgió un tema que si bien puede ser demasiado orientado al público deportivo, es válido ya que es lo único que tenía en mente para escribir (descarte aparte).

En tiempos lejanos, cuando los jugadores de fútbol vestían camisas con botones, los arqueros usaban rodilleras, y Mirtha Legrand apenas había cumplido 10 años en tv, el espectáculo deportivo estaba marcado por un plus hacia el conjunto que actuaba en su cancha: debido al apoyo de su hinchada, a su hábitat cotidiano de juego y al condicionamiento de éstos aspectos sobre el árbitro del juego. El equipo local se hacía sumamente fuerte jugando en casa, si las condiciones de ambos planteles eran similares.

El tema del que hablamos fue de la presión de localía, definida aquí mismo por mí como el condicionamiento de un equipo por el aliento de su propia gente, y toda la carga que ésto implica para sus jugadores; los cuales no pueden rendir en plenitud debido a que sus hinchas los asfixian (casi figurativamente hablando).

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Hay dos posturas ante esta hipótesis:
*La primera es la que tomaría cualquier persona de la vieja escuela, que alguna vez practicó algún deporte con público o fue a una cancha. Esto de la "presión de localía" es un delirio. Está de más decir que eso es lo que pienso yo (no me pude controlar).Entiendo entonces, que no hay que jugar más a nada con público, porque este recurso se usa a diestra y siniestra por los deportistas:"Perdieron porque el rival se hace fuertes de local" pero también "Los jugadores perdieron debido a la gran presión que les impuso su público..."

*La otra postura es la moderna, "centrada" y comprensiva (sinceramente incomprensible). El público alienta demasiado. El arquero siente que si no ataja la pelota se va a encontrar con un público furioso que lo demolerá a... ¡¡gritos!!. El pivote tiene miedo de tomar el tiro, porque ese aliento del público lo pone nervioso y no se siente seguro. Es lógico... ¿Es lógico?


Al escribir esto, yo le iba ganando a la inexpresiva pantalla blanca del bloc de notas... pero cuando me animaron mis familiares y amigos, entré en colapso y terminé perdiendo.

1 comentario:

Javiera G. dijo...

solo para dejar comentarios jajaj...yo igual espero q esto revolucione...www.rieteconestechisteguanton.blogspot.com
www.bandasdechile.cl
cuidate y saludos!